California estudia dejar de enviar los impuestos federales mientras gobierne Trump

Editado por el 29 Enero, 2017

Las amenazas de Donald Trump no se limitan a los inmigrantes. Las ciudades del país que según él los protegen, conocidas como “santuarios”, también son un blanco para su gobierno. En su quinto día como presidente, firmó la orden ejecutiva “Aumentar la seguridad pública al interior de los EE.UU.” para castigar a los gobiernos locales de las ciudades santuario que no respondan a las autoridades federales: en algunas de estas localidades, los funcionarios se niegan a entregar inmigrantes ilegales para que luego sean deportados.

El castigo es económico. La orden ejecutiva establece la reducción del presupuesto federal para esas jurisdicciones si se niegan a perseguir y arrestar a los indocumentados. Además, la orden del nuevo mandatario permite a las fuerzas de seguridad locales y estatales actuar como agentes de inmigración hasta el máximo alcance que permite la ley.

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Los 11 millones de inmigrantes sin papeles que viven en los Estados Unidos estuvieron contenidos por las más de 300 ciudades santuario que crearon medidas para protegerlos. Entre las más importantes figuran Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y Chicago. “Las ciudades santuario han causado un daño inconmensurable al pueblo norteamericano. Muchos de los extranjeros son criminales que cumplieron sus penas en cárceles de nuestro país”, manifestó Trump en un tramo del texto de la orden ejecutiva que firmó.

La ira tras los anuncios de Trump no tardó en manifestarse. En Nueva York, cientos de personas protestaron contra su política migratoria y los alcaldes de algunas de las ciudades santuario condenaron públicamente los decretos, al tiempo que aseguraron que van a seguir dando cobertura a los indocumentados. “Protegeremos a toda nuestra gente sin importar de dónde viene y sin importar su estatus migratorio. Somos una comunidad de inmigrantes y la ciudad de la oportunidad”, aseguró Bill de Blasio, el alcalde de Nueva York. Desde Chicago, Rahm Emanuel, declaró: “Aunque seas de Polonia, Pakistán, India, Irlanda, Israel, México o Moldavia, bienvenido seas a Chicago”. Por su parte, Eric Garcetti, de Los Angeles, manifestó que su ciudad seguirá siendo tolerante y dará la bienvenida a todas las personas “sin importar lo que suceda en Washington DC”.

Con este panorama, el estado de California está estudiando formas de suspender las transferencias financieras a Washington. “California se podría organizar para convertirse en un estado no pagador”, dijo Willie Brown, Jr., un antiguo portavoz de la Asamblea del Estado en una entrevista grabada el viernes. “Podrían recomendar el incumplimiento del código federal de impuestos”.

California forma parte de los llamados “estados donantes”, que pagan más en impuestos al Tesoro federal de lo que reciben en fondos del gobierno.